jueves, 2 de junio de 2011

Y ahí estaban, se miraron a los ojos,

ninguno supo decir nada, mirame[1]

el silencio se adueño

de todo.

Esperaron a que el

otro dijera primero

lo que después

tendrían

que negar,

frente a la gente que

no entiende

el dolor que causa

no poder amar.